La vivienda, el principal problema para unos 10.500 Tarifeños.
Así lo refleja el “informe de la valoración de los tarifeños sobre la ciudad

Así lo refleja el “informe de la valoración de los tarifeños sobre la ciudad y la gestión que quieren y necesitan”, que se ha realizado a final del mes de Febrero en nuestra ciudad. Dicho informe se refiere al estudio sobre encuestas en persona de un público mayor de edad, nacido y residente en Tarifa.
El principal problema, al que una importantísima mayoría se refiere, es a la imposibilidad de poder comprar o alquilar una vivienda y quedarse a vivir en su ciudad natal por el alto precio de venta y alquiler.
Un 68.1 % de los encuestados de forma presencial, lo que supondría que unos 10.431 tarífeños, mayores de edad nacidos y residentes en Tarifa, afirman que este es el principal problema que existe para que los tarifeños puedan seguir viviendo en su ciudad.
Y ¿A quién culpan? A los diferentes equipos de gobierno que han pasado por el Ayuntamiento.
Una gran mayoría señala a la mala planificación que se ha hecho en los últimos años, más de dos décadas aseveran, por parte de los distintos partidos gobernantes en el ayuntamiento a este problema. El continuo aumento del precio de las viviendas, la falta de planificación sobre cuántas, cuándo y cómo hay que construirlas para resolver la necesidad de los residentes y sobre todo, la falta de viviendas accesibles para los tarifeños es algo que preocupa a sobremanera.
La venta de vivienda turística también ha influido en la cotización al alza del suelo, pero aquí tampoco se han sabido aprovechar, de la mejor forma para los ciudadanos, estas inversiones que han llegado a Tarifa, no notan los tarifeños que ellos hayan “ganado” nada con esto a nivel urbanístico, aunque sí reconocen que gracias al turismo, hay muchos puestos de trabajo y se genera riqueza por el mismo y por los visitantes o residentes de llegan de otras ciudades.
Y ¿Qué se debe hacer? Pues aumentar el número de viviendas accesibles para la compra y alquiler de los Tarifeños, de diferentes formas, con la colaboración público/privada en gestión de edificios de alquiler social, en llegar a mejores acuerdos con los promotores para aumentar el porcentaje obligatorio de viviendas asequibles, tener un plan de vivienda que recoja estas necesidades y sus soluciones adecuadas a las de los ciudadanos y no seguir con la “pasividad” política ante un tema tan preocupante.