Creciente indignación en Tarifa por episodios de «turismo temerario» que ponen en riesgo vidas y la convivencia vecinal
Vecinos de una conocida urbanización de la localidad denuncian ruidos continuados durante la madrugada y comportamientos de extremo peligro, tras captar a un joven encaramado a un tejado no apto para soportar peso.

Creciente indignación en Tarifa por episodios de «turismo temerario» que ponen en riesgo vidas y la convivencia vecinal.
Vecinos de una conocida urbanización de la localidad denuncian ruidos continuados durante la madrugada y comportamientos de extremo peligro, tras captar a un joven encaramado a un tejado no apto para soportar peso.
Vecinos de una urbanización de Tarifa, en la que predomina el uso de viviendas para alquiler vacacional, han vuelto a dar la voz de alarma ante los graves episodios de incivismo y temeridad vinculados al denominado «turismo de borrachera».
Esta misma mañana, alrededor de las 8:00 horas, varios residentes presenciaron y fotografiaron a uno de los inquilinos de estos pisos turísticos encaramado en el tejado de una pérgola de madera y láminas en una de las plantas superiores del edificio. Dicha estructura está diseñada exclusivamente como elemento ornamental o de sombreado y no está construida para soportar el peso de una persona.
Los testigos señalan que el grupo de turistas estuvo provocando molestias sonoras y ruidos constantes durante casi toda la madrugada y las primeras horas de la mañana. La situación alcanzó su punto crítico cuando uno de los jóvenes, presuntamente bajo los efectos del alcohol o de otras sustancias, se encaramó al alero en una maniobra de altísimo riesgo que pudo haber terminado en una caída fatal a varios metros de altura.
Ante la profunda preocupación mostrada por la comunidad de propietarios respecto a las consecuencias legales que acarrearía un desenlace fatal en sus instalaciones, la legislación española en materia de responsabilidad civil y arrendamientos urbanos establece varios criterios, uno de ellos es el de “Incumplimiento del contrato de alquiler y expulsión”. De acuerdo con la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y el régimen de viviendas de uso turístico de Andalucía, la realización de actividades molestas, insalubres, nocivas o peligrosas faculta al propietario o gestor del inmueble a la resolución inmediata del contrato de alquiler y al desalojo de los inquilinos, además se pueden ejercer acciones de la Comunidad de Propietarios (Art. 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal): La comunidad puede requerir formalmente el cesamiento inmediato de estas actividades. En caso de reincidencia o daños a las zonas comunes, la junta de propietarios puede emprender acciones judiciales que conlleven la prohibición del uso de la vivienda como piso turístico o la indemnización por los daños materiales ocasionados en la fachada u otras zonas.
Los vecinos hacen un llamamiento urgente a las autoridades locales, a la Policía Local y a las plataformas y propietarios de viviendas turísticas para extremar el control sobre los perfiles de inquilinos, garantizar el descanso vecinal y evitar que una imprudencia trágica vuelva a teñir el verano en la zona.








